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martes, 19 de agosto de 2014

Cosas pequeñas hacen grandes cosas



Desde siempre escuché la frase: “cuando sea grande quiero ser…” o “¿Qué quieres ser cuándo seas grande?”. Obvio, esta afirmación o pregunta se refieren no solo a la edad sino también a la estatura pero, a parte de tu edad cronológica o tu estatura, ¿Cómo sabes qué eres grande? O mejor dicho, ¿Cómo llegas a ser grande?

Sin duda alguna todos buscamos dejar un legado en este mundo, hacer algo grande, que reconozcan nuestro nombre, que el mundo sepa quiénes somos y qué es lo que hicimos. Buscamos trascender.

Pero aún no respondemos la pregunta, ¿Cómo llegas a ser grande? Cómo todos anhelamos llegar a ser grandes en la historia, generalmente buscamos cosas grandes que hacer. No digo que esto tenga algo de malo, si puedes, hazlo. Pero la mejor forma de llegar a ser grandes es iniciar con las cosas pequeñas. A esto surge una nueva pregunta ¿Cómo llego a ser grande haciendo cosas pequeñas? Pues aunque no lo creas los grandes hombres y mujeres que han marcado la historia de la humanidad iniciaron haciendo cosas pequeñas.

Solo por mencionar algunos ejemplos: Thomas Alva Edison, a quien su maestra de primaria llamó “estúpido” porque tenía problemas de aprendizaje. Walt Disney, despedido de un periódico por falta imaginación y por no tener ideas originales. Abraham Lincoln, fracasó dos veces en los negocios, sufría crisis nerviosa y perdió ocho veces las elecciones. Michael Jordan, expulsado del equipo de baloncesto de la secundaria porque no era bueno para ese deporte.

Todos iniciaron haciendo cosas pequeñas, una a la vez, perseverando hasta llegar a ser los grandes hombres de la historia que ahora todos recordamos. 

Si quieres ser un escritor, inicia escribiendo un pequeño poema o unas cuantas líneas de tus ideas. No tienes que iniciar escribiendo un libro. Éste llegará, si continuas escribiendo una línea a la vez. Si quieres ser un gran atleta, inicia practicando cada día la rutina más sencilla de la disciplina en la que quieres destacar. Quien sabe, quizá tú seas el próximo seleccionado olímpico. Si quieres ser un gran músico o cantante, inicia practicando el instrumento de tu elección o vocalizando poco a poco, pronto llegaras a deleitar a los demás con tu música. Si quieres emprender tu propio negocio, inicia comercializando con cosas pequeñas. Hasta que veas establecida tu empresa. Si quieres realizar un viaje por el mundo, inicia guardando un dólar cada día, al cabo de algún tiempo me enviarás una postal de uno de los lugares más impresionante del mundo. 

Haz lo mejor que puedas con lo que tienes, no menosprecies las cosas pequeñas que vengan a tu mano para hacer, ¡hazlas! Pon todo tu empeño en ello. Recuerda que el camino hacia el éxito inicia con el primer paso. Da ese pequeño paso que te hará llegar a lugares grandes.

Como dijese Vincent Van Gogh: “Las grandes cosas se hacen por una serie de pequeñas cosas reunidas juntas”


Trascender es volver lo ordinario en extraordinario.



lunes, 4 de agosto de 2014

No te preocupes



¿Cuántas veces habrás escuchado esto? De parte de tus padres, maestros o amigos, etc.
Siendo sinceros, no tiene nada de malo que pienses en tu futuro, que tengas planes o visión por el mañana. Pero poner tu mirada únicamente en el futuro si puede afectar tu presente.

La culpa, como lo mencionamos en el artículo anterior, no te permite avanzar ni crecer. Si te das cuenta, la culpa es vivir estancados en el pasado. Eventos pasados que por mucho que te culpes o culpes a los demás, no cambiará nada.

Por otra parte, al pensar demasiado en el futuro le llamamos preocupación. La preocupación es pensar tanto en los acontecimientos futuros que te olvidas completamente del presente. ¿Qué haré mañana? ¿A dónde iré la próxima semana? ¿Podré pagar mis deudas el próximo mes? ¿Qué estudiaré el próximo año? ¿Cómo será el mundo en diez años? La preocupación tampoco te conduce a nada; bueno, tal vez te lleve a tener un poco de ansiedad y desesperación.

Vives tan preocupado por el mañana que has olvidado que éste depende de cómo vives tu presente.

Piensa en el pasado, solo en función de aprender la lección y corregir el camino. Piensa en el futuro, solo en función de disfrutar del trabajo y el esfuerzo hecho en el presente.

Planea, esto te ayudará a tener una mejor visión de tu futuro. Seguro que habrá imprevistos, pero con paciencia y esfuerzo podrás salir adelante.

Un viejo adagio chino reza así: “Si tienes un problema que no tiene solución, ¿Para qué te preocupas? Y si tiene solución, ¿Para qué te preocupas?”.

No me mal interpretes, no pretendo que vayas por la vida despreocupado de tus obligaciones. Lo que digo, es que debes darle el lugar y el momento correcto a todo en tu vida.

No permitas que la preocupación por el porvenir te impida disfrutar y aprovechar al máximo tu presente. Recuerda: “El ayer es historia, el mañana un misterio, el hoy es un regalo, por eso se llama presente”.

Trascender es preocuparte menos y esforzarte más.